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Lumbociática: Todo lo que necesitas saber, causas, síntomas, tratamientos.

Lumbociatica

el dolor de lumbago agudo, el cual surge por traumas en la espalda, es una de las más fastidiosas y recurrentes dolencias que podemos padecer en nuestras vidas. Es por ello que no es nada extraño que desees aprender más sobre este tema.

la lumbociática (que no debe ser confundida con la lumbociatalgia), es un tipo de dolor lumbar particularmente prevalente, el cual se caracteriza por extenderse a las extremidades inferiores y por ser una causa significativa de debilidad para la persona que lo sufre.

Hablaremos a continuación acerca de lo que necesitas saber sobre la lumbalgia ciática, desde qué es, hasta cómo tratarla.

Qué es la lumbociática

La lumbociática es un dolor que parte de la zona lumbar y avanza a las extremidades inferiores, de tal manera que irradia y persiste en la persona de tal manera que hace que el transcurso de las horas sea verdaderamente angustioso. 

Este dolor está caracterizado por extenderse de tal modo que recorre la zona del glúteo y la parte posterior del muslo y puede incluso llegar hasta el pie. 

Aprovechamos para repetirte que la lumbociática no debe confundirse con otro tipo de patologías de la zona lumbar. Después de todo, la ciática crónica es sólo uno de las tantas variantes de dolores de espalda con los que podemos encontrarnos. 

Síntomas de la lumbociática

Los síntomas que esta dolencia suele presentar son bastante uniformes y la variación que podemos ver de una a persona a otra es más una cuestión de intensidad que otra cosa.

  • El síntoma más significativo es el dolor lumbar intenso.
  • El dolor puede irradiar y avanzar hasta las extremidades inferiores.
  • A veces, puede ir acompañado de algún tipo de déficit motor o neurológico que se manifiesta en la parte corporal que ha sido afectada.

Causas de la lumbociática

Las causas u orígenes de la lumbociática no son tan simples de rastrear como podríamos creer; sí, se trata de un dolor lumbar, pero más allá de eso, puede haber diversas formas en que se produce este dolor.

Entonces, la lumbociática es producida por patologías del canal lumbar. Un ejemplo de esto podría ser una hernia de núcleo pulposo, la cual ejerce compresión sobre alguna de las raíces que forman el nervio ciático.

¿Qué tipo de cosas puede producir alguna de estas patologías?

  • El envejecimiento natural de la persona y, consecuentemente, la pérdida de líquido en los discos intervertebrales, lo cual a su vez promueve microrroturas en la zona.
  • Traumas o lesiones relacionados a trabajos manuales pesado como el de un obrero en construcción o alguna otra actividad que requiera de gran fuerza física.

Cómo se diagnostica

n verdad, podemos sospechar o incluso estar convencido de que padecemos de lumbociática, pero al final del día la única forma de tener certeza plena de ello es por medio de un diagnóstico clínico.

Es decir, el paciente acude al médico y éste realiza las evaluaciones necesarias (reflejos, sensibilidad y fuerza), las cuales sirven como una base para tener una “sospecha clínica”.

Si la sospecha es firme, entonces, se realizan los exámenes tales como simples radiografías de la columna lumbar, y entonces, al final, se lleva a cabo el diagnóstico que determine si hay lumbociática, cuál es la causa, y cuál es el tratamiento a aplicar. 

Cómo tratarla

El tratamiento va a depender de la gravedad y de la naturaleza de la dolencia. En aquellas personas cuya lumbociática sea leve, el tratamiento con analgésicos, antiinflamatorios y otras medicinas similares, combinados con fisioterapia y ejercicios de rehabilitación, suele dar excelentes resultados.

Sin embargo, puede haber casos más complicados en los cuales sea necesario realizar infiltraciones, es decir, inyectar corticoides en el espacio afectado y las articulaciones respectivas. Si esto no es suficiente, hay que tomar la medida de extraer la hernia por medio de una cirugía. 

Conclusiones

En definitiva, ante todo queremos reiterar que hay muchos tipos de dolores lumbares y siempre viene bien aprender un poco sobre todos ellos para poder diferenciarlos y tener una idea de qué tipo de dolencia es la que padecemos.

También es importante recordar que, si bien este tipo de patologías a veces no pueden ser evitadas, es cierto que tener un buen estilo de vida y una saludable actividad física suelen ayudar bastante para disminuirlos.

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Posted in Salud y Bienestar

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